En una reciente entrevista con la Voz de América, la senadora Cecilia Requena cuestionó duramente la intención del gobierno boliviano de reemplazar el dólar estadounidense por el yuan chino en las transacciones comerciales. Para la legisladora, esta medida no es una solución estructural, sino una maniobra política para desviar la atención de la verdadera crisis económica que atraviesa el país.
¿Por qué el yuan no es la respuesta? Requena argumenta que la moneda china carece de las condiciones necesarias para funcionar como una divisa de reserva internacional confiable. A diferencia del dólar, el yuan está sujeto a:
Restricciones cambiarias: No es una moneda de libre mercado.
Falta de transparencia: Su valor y flujo están fuertemente determinados por decisiones políticas de Beijing, no por la oferta y la demanda global.
Una «cortina de humo» La senadora sostiene que hablar del yuan en este momento es una estrategia para ocultar el problema de fondo: la escasez de dólares y el agotamiento de las reservas internacionales de Bolivia. «Es una distracción de los problemas reales», sentencia en la entrevista.
Te invitamos a ver el video completo para escuchar su análisis detallado sobre los riesgos que implicaría para la economía boliviana depender de una divisa controlada políticamente.
